Presentación
Esta web presenta una colección personal de monedas junto con la documentación que la acompaña.
El origen
La colección empezó con unas pocas monedas que había guardado mi abuela, de finales del siglo XIX y principios del XX. No eran una colección: eran monedas que se habían quedado olvidadas en algún cajón. Me las dio cuando era niño y, sin saber muy bien por qué, me llamaron la atención.
Poco a poco fui consiguiendo más: monedas que veía, que traía de algún viaje… Siempre circuladas. Nunca he tenido afán por las piezas nuevas ni por las que no han pasado de mano en mano; lo que me atrae es precisamente la huella del uso. Con los años llegaron también las de mercadillos y las compradas por internet.
En una etapa en la que me quedé sin ingresos me dediqué a comprar y vender monedas por internet; cuando aquello terminó, seguí comprando alguna de vez en cuando. Y no solo las conseguía yo: quien sabía de la colección me traía monedas de sus viajes, y algunos amigos que veían muchas por su trabajo me guardaban las que les parecían curiosas.
Qué reúne
El sitio se organiza en monedas. El contenido describe exclusivamente lo que la colección tiene publicado, con sus piezas y el conocimiento que las acompaña.
El eje es siempre la pieza que se posee. Cada página reúne los ejemplares de una misma emisión con sus datos propios —grado, estado de conservación, procedencia y notas— y enlaza con el conocimiento necesario para entenderla: conceptos, tipologías, cecas y grabadores. Las fichas de conocimiento solo se publican cuando una pieza de la colección las cita directamente, de modo que el conocimiento aparece como contexto de la colección y nunca como una enciclopedia independiente.
Cómo se documenta
Cada dato se contrasta antes de darse por bueno y la ficha declara su nivel de confianza. Cuando algo no está confirmado, se señala en lugar de darlo por cierto: distinguir lo comprobado de lo conjeturado importa más que aparentar exhaustividad.
El texto que se publica se redacta para entender la pieza que se posee y describe solo aquello que la colección sostiene. Lo que no puede afirmarse sobre una pieza concreta se deja fuera.
Las fotografías que ilustran las piezas son propias: documentan el estado real del ejemplar que se posee, no una imagen idealizada.
Revisión y corrección
El contenido pasa por una revisión independiente antes de darse por bueno, y por una comprobación automática que verifica la coherencia de los datos. Los errores que se detectan se corrigen y las correcciones recurrentes se incorporan a los criterios de redacción, de modo que el conjunto se vuelve más fiable a medida que crece.
Qué no es este sitio
No es una tienda ni una casa de subastas: no se venden piezas, no se tasan y no se intermedia en compraventas. Tampoco es una obra de consulta normativa ni un servicio de asesoramiento numismático. Si encuentras una errata, el aviso legal explica cómo señalar lo que quieras corregir.
Puedes empezar por la galería de la colección, buscar una pieza concreta o ver cómo se conectan las páginas publicadas.